Columna de economía a cargo de Mariano Féliz

Escrito por el 13 de mayo de 2012

YPF
Mariano Féliz es economista, investigador del CONICET, docente e integrante del Frente Popular Darío Santillán. Desde el viernes 11 de mayo lo podremos escuchar en su columna mensual en el Piedra Libre. La primera estuvo referida a YPF, no solamente por la contundencia de la coyuntura, sino fijando responsabilidades históricas, sobre todo en estos últimos nueve de conducción kirchnerista. Desgrabación de la charla cuerpo principal de la nota
Escuchar: http://audios.lacolectiva.org.ar/PL-Columna1_Mariano_Feliz.mp3 

Desgrabación Mariano Feliz

Piedra Libre
– Seguimos acá en nuestro Piedra Libre 215 y como lo anunciamos al principio hoy comienza su columna Mariano Feliz (…) ¿de qué vas a hablar hoy?
Mariano Feliz – La idea era que habláramos un poco de lo que fue la estatización parcial de YPF y un poco lo que implica en perspectiva. Después de eso conversar sobre la situación económica, la coyuntura, qué es lo que está pasando en este momento en Argentina. Por ese lado creo que era la idea.
PL – Si, esa es la idea. Entonces te escuchamos atentamente.
MF – En relación a lo que fue la estatización parcial de YPF hace una semana, casi exactamente, se aprobó la legislación que refiere a eso, un poco comentar en qué marco se dio y qué perspectivas plantea. Obviamente esto fue la conclusión de un proceso de casi diez años donde la empresa YPF había sido primero convertida en S.A. en los ´90 y privatizada parcialmente. Hacia fines de los ´90 fue completamente privatizada. A partir de ahí todos los gobiernos y en particular el kirchnerismo en sus dos primeros gobiernos no invalidó, tanto lo que tiene que ver con la privatización de YPF como lo que tiene que ver en realidad con la privatización de la producción y la exploración y la distribución de hidrocarburos en Argentina, que me parece es el contexto más general en el cual se enmarca esta situación. No hay que pensar lo que fue de YPF aislado de lo que fue la política energética en general y la política de hidrocarburos en particular en los últimos diez años en la Argentina. El gobierno con esta medida en realidad lo que buscó es compensar, vamos a ver que resulta de esto, pero compensar el impacto que el hecho de mantener la política de privatizaciones en el área de hidrocarburos tuvo sobre el balance comercial externo de hidrocarburos. Eso que quiere decir, que los últimos diez años todas las empresas productoras de petróleo en Argentina, no sólo REPSOL o YPF, o la gran mayoría de ellas, explotaron los hidrocarburos del subsuelo argentino sin considerar la necesidad de explorar para mantener y/o aumentar los niveles de reserva de petróleo y gas. Esto fue una situación generalizada que el gobierno aceptó. En el caso de YPF el gobierno, como parte del control de lo que era la empresa que estaba en manos de REPSOL siempre avaló esta situación. Esta situación se tradujo progresivamente en la necesidad departe del gobierno de importar cantidades crecientes de gas y petróleo a precios muchos más caros de lo que cuesta producirlos en Argentina. Esto significaba tanto un gasto fiscal, de recursos públicos muy importantes como a la vez un gasto de dólares muy importante. Año a año aumentaba la cantidad de dólares que se necesitaba para conseguir mantener el volumen de combustibles que la Argentina necesitaba para crecer al ritmo acelerado que lo venía haciendo. Esta es la situación a partir de la cual el gobierno eventualmente e inesperadamente, podríamos decir, decide retirar en realidad a REPSOL como accionista de la empresa y a partir de ahí buscar alguna alternativa para resolver el problema de fondo, que es el problema de la creciente pérdida de reservas y el costo creciente de garantizar la provisión de combustibles en nuestro país.
PL – De acuerdo a lo que tu estás relatando tendría, parte de este gobierno por lo menos y del gobierno anterior, que rendir explicaciones sobre las responsabilidades políticas y sobre la situación de YPF que produzco este desabastecimiento. En lugar de eso nos encontramos con prácticamente héroes, no se que explicación puede tener esto.
MF
– Qué explicación…uno no sabe. El gobierno, el kirchnerismo lo que tiene es una habilidad muy grande para vender, no se, como grandes batallas libradas contra el imperialismo cosas que son parches que toma en consecuencia de los errores de política económica que lleva adelante. En ese sentido lo ha hecho con esto y lo ha hecho en otras situaciones. Está claro que es plena responsabilidad del gobierno haber mantenido un régimen de producción de hidrocarburos igual que en los ´90, en los dos gobiernos que ya han pasado. Entonces no pueden quitarse esa responsabilidad. Es más, el secretario de energía sigue siendo el mismo desde 2003. El ministro de infraestructura, que también está a cargo del área, sigue siendo el mismo, así que la responsabilidad es plena de parte del gobierno. Además hay que tener en cuenta que el gobierno pretende hacernos creer que esto es una medida de recuperación plena de la soberanía sobre la producción de hidrocarburos. Es más, la ley que establece que deja sujeta a expropiación a la empresa YPF, una porción importante de REPSOL en YPF, deja sujeta a expropiación, aclaro porque todavía no está claro cuando se va a hacer la expropiación, en que condiciones se va a hacer, si REPSOL va a cobrar algo por todo eso o no…Eso no está en la ley y no está en ningún lado en realidad. Queda sujeto al arbitrio del poder ejecutivo…
PL – Te queríamos preguntar…dentro de todo esto también está la explotación del petróleo y el gas no convencional. ¿Eso significaría un gasto económico mucho más grande todavía?
MF – Si. Mi impresión es que más allá del motivo de corto plazo de reducir el gasto en divisas de la importación de combustibles, el objetivo a mediano plazo en el fondo es crear condiciones para avanzar en esto que decías vos, la exploración y la explotación de las formas no convencionales de gas y petróleo que aparentemente Argentina, igual esto no está comprobado porque la información surge de manera indirecta, no hay estudios serios de las reservas efectivas de gas y petróleo en estas formas no convencionales, pero aparentemente Argentina es uno de los países con más petróleo y gas en estas formas ya no en pozos digamos, sino en una forma más compleja de extraer. Ahora bien, lo que busca con esta política el gobierno es, en buena medida, en mediano plazo, para que nuevas empresas transnacionales, en particular empresas norteamericanas, empresas chinas, entren a la Argentina, probablemente en asociación con YPF, a explorar y explotar estas nuevas formas de combustibles.
PL
– ¿Cuál es el porcentaje que tenía, en el mercado interno, tanto sea en exploración como en producción, YPF cuando fue privatizada y cuál es el porcentaje que tiene ahora?
MF – No tengo el número exacto pero aproximadamente un poco más de la mitad de la producción de petróleo y gas en Argentina en los ´90 estaba en manos de YPF. Esto era mucho más si uno retrocede un poco más en el tiempo. En los ´70 y en los ´60 YPF era, digamos lejos, la principal propietaria y exploradora y explotadora de combustibles. En esta etapa, en este momento, YPF tiene cerca del 30% de la exploración y producción de petróleo y un 25% de la de gas. O sea, es la empresa más grande en Argentina en ese rubro, pero no controla la mayor parte de los campos petroleros en nuestro país. Esto es un punto importante también para pensar en términos de cómo este cambio que se está produciendo en la propiedad de YPF, puede o no influir en el resto de las empresas en relación a la capacidad de producir más petróleo y más gas, que es un poco lo que el gobierno está buscando hacer. Esto es dudoso. Detrás de todo esto, creo, considero que lo que va a ocurrir, aparte de que YPF va a buscar nuevos socios internacionales para realizar nueva exploración y explotación, son los que van a traer los grandes capitales que el gobierno señala que no tiene, que no puede aportar. También, seguramente, lo que vaya a haber es un cambio en la política de precios hacia las empresas privadas que hoy explotan el petróleo en Argentina. Es decir, va a haber un aumento probablemente en el mediano plazo a lo que las empresas pueden cobrar por el petróleo que extraen y seguramente esto se traduzca en un aumento bastante significativo en el precio de los combustibles a nivel interno en nuestro país. Esto es algo que probablemente pase, precisamente porque no está cambiando la orientación general del mercado petrolero. Sigue siendo un mercado ligado a la explotación por parte de las empresas privadas, cuyo objetivo principal es la obtención de rentabilidad. Lo que el gobierno hizo en estos diez años es, simultáneamente con mantener la privatización de la exploración y explotación de petróleo y gas, una política de limitación de los aumentos de precios en combustibles. O sea, mantener muy bajo el precio del combustible para evitar los costos que esto podría implicarle en términos de disputas salariales, etc. Ahora bien, en el marco de un mercado petrolero privatizado, el bajo precio que le ponen a la nafta, al petróleo y al gas que las empresas extraen, no fomentan la exploración y la mayor explotación. Esta es la contradicción que se produce. Vos no podés tener un sistema privatizado de producción de petróleo y regular los precios del petróleo muy bajos, porque las empresas privadas no invierten, que es lo que ocurrió. Si vos querés mantener los precios del petróleo bajos, localmente bajos, lo que vos tenés que tener es una política estatal de exploración y producción de petróleo para el conjunto del país. No sólo para una porción pequeña de esa producción. Es la única forma de garantizar que el nivel de exploración y el nivel de producción sea el adecuado a las necesidades del conjunto. Las empresas privadas no lo van a hacer en el contexto actual. Esa es la gran interrogante que tengo en este momento. Lo más probable es que el gobierno, como decía, tienda a elevar en el tiempo el precio que las empresas privadas reciben por el petróleo o las subsidie a través de algún mecanismo directo o indirecto.
PL – ¿Existiría la posibilidad que un estado con una organización política diferente pudiera repetir la Argentina de Mosconi?
MF – Técnicamente es posible. La cuestión es política, digamos. Técnicamente es factible de recuperar las concesiones petroleras para una empresa estatal y a partir de una empresa estatal con una orientación ligada a pensar un proceso de desarrollo y un proceso de producción de energía en función de las necesidades del pueblo se podría reorientar la producción de otra manera. De hecho el caso de es bastante paradigmático porque es un país donde la producción petrolera se estatizó completamente y hoy el petróleo en lo explota PDVSA, una empresa 100% estatal. Es cierto que con asociaciones, en muchos casos, con empresas extranjeras pero ahí las discusiones se plantean desde otro lugar, donde no es que las empresas extranjeras exploran por si mismas o explotan el petróleo por si mismas sino que es siempre en asociación con una empresa estatal. En Argentina esto no ocurre y no está en los planes del gobierno. Acá las empresas extranjeras van a asociarse con YPF solamente en una porción del territorio, donde YPF está asentada. Las empresas extranjeras en Argentina van a seguir trabajando solas en el 70% del territorio argentino. Está claro que no está en la voluntad del gobierno cambiar radicalmente la orientación de la política petrolera.
PL – Si, por eso se ve también la participación que le están dando a los trabajadores…
MF – Justamente como señalábamos al principio, como el gobierno tiene una habilidad para presentar determinadas medidas como radicalmente positivas, cuando en realidad son muy parciales y podrían haber sido realmente transformadoras. En el caso de esta estatización de una parte de YPF, de la recuperación por parte del estado sobre YPF, se podría haber planteado una forma de gestión de la empresa, diferente. En realidad el gobierno ratificó el hecho de que YPF va a seguir siendo una empresa Sociedad Anónima y no una empresa del estado, regulada por las normas que regulan a todas las empresas privadas, cotiza en bolsa, en la de Buenos Aires, en la de Nueva York, en Wall Street. O sea que está regulada por las normativas internacionales que regulan a las empresas privadas de producción de petróleo. Eso podría haber cambiado. Se podría haber pensado una estrategia de participación de los trabajadores y las trabajadoras en la gestión, de los propios usuarios, tanto de empresas como usuarios particulares, en la orientación general del proceso de producción de petróleo a través de YPF. Es más, en realidad es necesario en Argentina repensar la política energética de conjunto y el control sobre la producción de petróleo es estratégico en un país como el nuestro. También se podría, a partir de esto, haber pensado una reorientación general de la política energética en el sentido desde YPF, que es una empresa muy importante, se invierta no sólo en la producción de petróleo sino en la producción de energía de formas alternativas. Yo no soy especialista en energía, pero hay variedad de formas alternativas de producir energía con menos contaminantes, menos costosas que el propio petróleo y que desde una empresa estatal energética, como es YPF, que podría no ser sólo una empresa extractora de petróleo, sino una empresa de energía, se podría orientar una estrategia de transformación de la matriz energética. Pero eso, como decíamos al principio, no está en el plan del gobierno.
PL – Gracias Mariano Feliz
MF – Gracias a Uds. por llamar.

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