Ante el cierre del jardín del Ramos

Escrito por el 3 de marzo de 2020

El 2 de marzo, la comunidad del jardín del Hospital Ramos Mejía inauguró el año en la calle. Judicializada su continuidad están a la espera de la resolución del juez López Alfonsín para saber si podrán  encontrarse nuevamente dentro del edificio donde funcionan desde hace más de 30 años. El gobierno de Rodríguez Larreta comenzó la pulseada hace más de un año y medio y si la gana despeja el camino para avanzar sobre el resto de los lactarios.

En este trabajo, la Licenciada Silvia Satulovsky repasa la de los jardines maternales y reivindica la mirada ética de las políticas educativas por sobre la judicialización o el gerenciamiento.

¿Qué se juega con el intento de cierre del jardín del Htal Ramos Mejía? ¿Qué resonancias tiene para la comunidad educativa? ¿Qué discusiones reabre y cuáles cancela?

Sin ánimos de ser exhaustivos, hagamos un poco de historia. Solo algunos nodos para entender las construcciones de sentido que dan como origen a los que hoy conocemos como jardines maternales.

En el escenario de la segunda guerra mundial las madres, que se quedaron solas porque los hombres se fueron a los frentes de batalla y necesitaban incorporarse al aparato productivo, se crearon los kindergarden o jardines de niños y florecieron distintas experiencias que más allá del albergue y alojamiento de los más pequeños intentaban construir espacios de enseñanza y aprendizaje, alejados de la lógica de la institucionalización, del encierro y de la vigilancia. Así nacieron las experiencias de Montessori, Freinet, Steiner, Eccleston más contemporáneamente, etc. Perspectivas que ponían en escena la centralidad de los niños en función de un docente que acompañe guie y sostenga en un vínculo de confianza y afectos. Estos conceptos estaban en contraposición de las corrientes más tradicionales de la , para las cuales el niño es una “tabula rasa” en donde se debieran imprimir o depositar conocimientos, hábitos y habilidades, “educación bancaria” como lo plantea Paulo Freire. 

En nuestro país es fundamental el antecedente y el aporte de las hermanas Cossetini en Santa Fe en donde se promueve la enseñanza de los niños sin aplicar castigos corporales, haciendo centro en el interés de los más pequeños en el marco de la Escuela Nueva (escolanovismo) como movimiento global propiciado por Freinet entre otros.

Piaget aporta sus investigaciones en donde da cuenta de las categorías de pensamiento en los distintos periodos evolutivos hasta llegar al pensamiento lógico formal y abstracto.

En estas discusiones andábamos, imaginando la educación emancipatoria para la transformación social en la década de los ’70 donde se amasaron experiencias como las unidades de acción familiar UAF en la provincia de Neuquén, donde la educación era pensada como el resultado de una acción colectiva. Y les dejamos de ser segundas madres y la docencia un sacerdocio y una vocación y pasamos a ser de la educación.

Durante la dictadura militar se prohíbe como la de Elsa Borneman, Graciela Montes y Laura Devetach. Se intenta borrar las huellas del pensamiento freiriano y las pedagogías críticas que estaban en auge en las aulas de los profesorados de educación inicial (en aquel momento profesorado de jardines de infantes) y nivel primario. Profesoras brillantes como Hebe San Martin de Duprat y Susana Itzcovich son perseguidas. Sin embargo y en la oscuridad nos seguíamos reuniendo e investigando sobre las bases conceptuales y metodológicas de lo que iba a nacer como propuesta para la creación de Jardines Maternales.

De esta manera y a la salida de la dictadura en el año 1986 y a pedido de les trabajadores de los hospitales municipales se arma un convenio entre la entonces Secretaria de Educación y el Ministerio de para hacer Jardines Maternales en cuatro hospitales municipales: el Htal P Piñero, el Htal Ramos Mejia, el Htal Pirovano y la Casa Cuna. Todos los demás jardines maternales se constituyeron más adelante y como consecuencia de las experiencias que en ellos se llevaron a cabo. Cuando abríamos las reuniones de padres y madres decíamos “Bienvenidos: aquí no se guarda nada”. Haciendo obvia alusión a la representación histórica y social  de las guarderías, depósitos de niñes, adocenamiento. Entre ensayos, errancias, búsquedas y descubrimientos fuimos construyendo currículum al andar. Con muy pocos elementos materiales y ubicados geográficamente casi en los márgenes de los cascos hospitalarios, pero con la convicción del sentido ético, pedagógico y político de nuestra propuesta. ¿Cómo acompañar a las madres y padres en el momento de dejar a los bebes en el lactario? ¿Cómo hacer adaptaciones con niñes tan pequeños? ¿Cómo compatibilizar las necesidades de les niñes y la de madres y padres de cumplir su horario de trabajo? ¿Cómo tener en cuenta las singularidades de cada niñe y cada familia? El desafío de no caer en la institucionalización masificada y adocenada. ¿Cómo potenciar el juego como motor del aprendizaje? ¿Cómo favorecer el apego con cada niñe? ¿Cómo propiciar un sujeto crítico desde el nivel inicial?

Rompimos muchas certezas, con resistencias, tanto propias como las de las comunidades, fuimos estableciendo las identidades de los jardines maternales. Más adelante y como respuesta a las necesidades sociales de los sectores populares de los barrios se fue dando cobertura a les hijes de les trabajadores del barrio. Nuevos edificios para mayor demanda de la comunidad. De los cargos interinos de creación y con mucha pelea nos fuimos titularizando. Ya no hablamos de jardines de infantes y jardines maternales como dos instancias distintas sino de un nivel inicial con sustancia y curriculum propio.  

Se formaron licenciaturas y postítulos para les docentes de los jardines maternales. Hubo capacitación situada. Espacios de pensamiento colectivo.

Treinta y cuatro años después -ni más ni menos y duele decirlo-y solamente reponiendo algunas de las pequeñas y grandes luchas epistemológicas, teleológicas, éticas y políticas … las políticas públicas intenten cerrar el jardín de htal. Ramos Mejía con argumentos burocráticos y cuantitativos y judicializando una decisión con criterios jurídicos, cuando se intenta maquillar la intencionalidad política de la instrumentalidad y el gerenciamiento de la infancia para entonces volver a tener los chicos… bien “guardados” y en los Centros de primera Infancia. Flexibilizado, precarizado y disciplinado. Queda claro que lo que se intenta cerrar no es el Ramos sino toda esta trayectoria de discusiones, claroscuros y luchas colectivas del nivel inicial.

Silvia Satulovsky. Ex maestra del Jardin Maternal del Htal P Piñero. Lic en cs de la educación.  


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