Un lugar para conocer, el vivero de la ciudad
Escrito por La Colectiva Radio el 7 de septiembre de 2024
El 29 de agosto fue el día del árbol, importante recordarlo porque refleja el compromiso con el verde urbano y el medio ambiente. En la Comuna 15 lo festejaron mostrándonos el vivero de la ciudad, con la participación de vecinos y sumando a niños y niñas de diferentes escuelas . Este vivero tiene 107 años y se fundó a partir de la importancia de la parquización en Buenos Aires. Hoy se encuentra en el sector noroeste del Parque Avellaneda y constituye un espacio natural único en la ciudad, con una extensión de 6 hectáreas.

Casi toda su extensión perteneció a lo que fuera la antigua chacra “Los Remedios”, de la familia de Domingo Olivera, una vieja quinta cuya existencia se remonta al siglo XVI. En marzo de 1912, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, por medio de una ordenanza, adquirió una fracción de superficie de esa quinta para destinarla a la construcción de un parque público y el 15 de noviembre del mismo año don Domingo Olivera (nieto del fundador de la chacra “Los Remedios”), hizo entrega del inmueble al Municipio, representado en ese acto por el Director General de Parques y Paseos, don Carlos Thays.
El objetivo inicial era claro: el vivero produciría los árboles y las flores que ornamentarían los espacios verdes de la Ciudad.
En lo que fue su primer invernáculo ahora se producen coníferas y palmeras que a los seis meses pasan a la zona de vidrieras. Allí, en esos canteros con árboles en crecimiento, enfrentan a las primeras inclemencias climáticas, siempre al cuidado de los viveristas, quienes a través de su trabajo minucioso y apasionado protegen, riegan y controlan día tras día el crecimiento de los distintos ejemplares.
En el domo geodésico se plantan los árboles que luego abastecen a las 15 Comunas de la Ciudad
El domo guarda 1.000 ejemplares distribuidos en macetas negras de distintos tamaños y decenas más, que aún son semilla y esperan su germinación en bandejas llenas de compost y sustrato de río.
Son muchas las ventajas del Domo:
-Por su aerodinamismo tiene un excelente comportamiento y estabilidad ante fuertes vientos.
-Requiere una menor cantidad materiales de construcción, comparada con las viviendas tradicionales, por lo que genera un notable ahorro de tiempo y dinero.
-Necesita menos material para su aislamiento, permitiendo que el sistema de calefacción sea más económico.
-Es la estructura ideal para la producción de especies autóctonas de árboles, como el lapacho y el jacarandá.
-El beneficio principal es que desde su siembra hasta que esté en condiciones de ser trasladado a la calle, el árbol permanecerá adentro del domo.

En su centenaria trayectoria, el Vivero de la Ciudad ha evolucionado para adaptarse a las necesidades ambientales actuales. Desde su primer invernáculo, donde se producen coníferas y palmeras, hasta los canteros con árboles en crecimiento enfrentando las inclemencias climáticas, cada etapa refleja el compromiso de los viveristas con la preservación y el crecimiento sostenible de los ejemplares.
Se destacan cinco árboles centenarios que se erigen como testigos vivos de la evolución de la ciudad: las magnolias del Protomedicato, plantadas en 1800 y ubicadas en Humberto 1° 343, junto a la Escuela N°22 «Guillermo Rawson» en San Telmo, despliegan sus elegantes ramas como guardianes del pasado, vinculándose a un tiempo en que la ciudad comenzaba a tejer sus primeros capítulos.
Frente al Cementerio de la Recoleta, se alza imponente el gomero de Recoleta, un ejemplar que posiblemente vio la luz a mediados del siglo XIX. Su presencia majestuosa y su sombra acogedora dan cuenta de una época marcada por la transformación y el crecimiento urbano. En la Plaza del Instituto Bernasconi, un aguaribay plantado en 1872 celebra más de un siglo de vida, siendo testigo mudo de la evolución del barrio y la ciudad que lo rodea.
En el pulmón verde del Parque Tres de Febrero, la magnolia Avellaneda, plantada en 1875, despliega su belleza atemporal. Este árbol, con más de 140 años de historia, se integra en el paisaje como un símbolo de resistencia y continuidad. En Plaza Lavalle, un ceibo plantado en 1878, cerca del Palacio de Justicia, resalta con su esplendor, recordándonos la importancia de preservar la historia viva de la ciudad en cada rincón.
Estos árboles, más que monumentos naturales, son testimonios de un pasado compartido que se entrelaza con el presente. La labor incansable del Vivero de la Ciudad, reflejada en su domo geodésico, se une a esta narrativa verde. Este espacio, que alberga las futuras joyas verdes de Buenos Aires, fusiona la tradición con la vanguardia, asegurando la continuidad de la herencia arbórea de la ciudad.
La intersección entre la historia de estos árboles antiguos y la visión futurista del Vivero de la Ciudad simboliza la promesa de un entorno urbano más equilibrado y sostenible. Al celebrar la riqueza de la historia arbórea de Buenos Aires y la iniciativa innovadora en su cuidado, reafirmamos nuestro compromiso con un futuro donde la naturaleza y la ciudad convivan en armonía. Que las raíces plantadas hoy sigan creciendo, nutriendo una ciudad más verde y sostenible para las generaciones futuras.
Fuente: buenosaires.gob.ar
Ejemplares del arboretum de la Ciudad
Cupressus sempervirens – Cipres Piramidal
Exótico, originario del mediterráneo.
Cupressus arizonica – Ciprés de Arizona
Exótico, originario de América del Norte.
Calocedrus decurrens – Libocedro
Exótico, originario de América del Norte.
Araucaria bidwillii – Araucária australiana
Exótico, originario de Australia.
Araucaria angustifolia – Pino paraná
Nativo, originario del sur de Brasil y norte de Misiones.
Agathis robusta – Agathis, dammara
Exótico, originario de Australia.
Handroanthus pulcherrimus – Lapacho amarillo
Nativo, originario de América subtropical.
Bauhinia forficata – Pezuña de vaca
Nativo, originario del sur de Brasil, Paraguay, el noroeste de Uruguay y noreste de Argentina.
Tipuana tipu – Tipa
Nativo, originario de Bolivia y del noroeste de la Argentina.
Ceiba speciosa – Palo borracho rosado
Nativo, originario de Sudamérica subtropical. Noreste de Argentina.
Jacaranda mimosifolia – Jacarandá
Nativo, originario de Sudamérica subtropical. Noreste de Argentina.
Enterolobium contortisiliquum – Timbó
Nativo, originario de Sudamérica subtropical. Norte y Mesopotamia de Argentina.
HD