La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, para disfrutarla.
Escrito por La Colectiva Radio el 8 de mayo de 2026
La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se celebra en La Rural del 23 de abril al 11 de mayo de 2026, marcando medio siglo como uno de los eventos culturales más importante de Argentina. Perú es en esta ocasión el país invitado, esta edición histórica conmemora el aniversario con dos Premios Nobel, autores internacionales y un homenaje a los libros prohibidos.


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“La Feria de siempre como nunca la viste” es el lema elegido para la celebración de los cincuenta años de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, se inauguró el jueves 23 de abril en la Pista Central del Predio ferial La Rural, con tres escritoras fundamentales de la literatura contemporánea argentina: Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, en un diálogo coordinado por María O’ Donnell.
La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se llenó de miles de personas recorriendo sus pabellones. Los días de semana la entrada para estudiantes y jubilados/jubiladas es gratuita y eso la convierte en una excelente opción porque dentro, también las actividades son gratuitas. Por otra parte, estas propuestas son variadas, abarcativas y multiformato.
El stand de Perú, el país invitado de honor en esta edición; con una muy buena puesta, es para disfrutarlo con tiempo en su librería o escuchando el mapa sonoro de las lenguas indígenas y originarias. Además del quechua, la lengua más hablada con 3.805.531 hablantes y el aimara, la segunda, con 450.000 hablantes, hay lenguas como el jaqaru, con 448 hablantes o el kakinte, con 273. Hay una muestra sobre las Vanguardias del sur, con publicaciones como Boletín Titikaka, una revista publicada en Puno, entre 1916 y 1930, considerada una de las voceras más significativas del movimiento indigenista y de las vanguardias literarias de la época.


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Con mucha tristeza nos enteramos que esta es la última feria Ediciones de la Flor, que nació en 1966, cumple 60 años y estuvo en cincuenta ferias, aun cuando los fundadores y editores Daniel Divinsky (que fue socio hasta 2015) y Kuki Miler tuvieron que exiliarse por la dictadura cívico-militar en Venezuela durante seis años. En ese período en el exilio se encargó de la editorial Elisa, la madre de Miler. Pero esta será la última feria porque la editorial anunció que cierra con un texto de despedida que está en dos de las paredes del stand 1509, en el Pabellón Amarillo. La editorial que tuvo en su catálogo a Quino, a Roberto Fontanarrosa, a Rodolfo Walsh. Franco, el hijo de Fontanarrosa, eligió que la obra de su padre se publique en Planeta. Las últimas dos pérdidas fueron el año pasado, cuando los sobrinos herederos de la obra de Quino optaron por Penguin Random House. “El mundo de los libros no es el mismo, y nosotros no somos los mismos -se lee en una de las paredes-. Nuestros autores más importantes han sido nuestra familia, pero sus herederos eligieron otros rumbos. Editar libros en la Argentina siempre fue una carrera con vallas y hasta aquí hemos llegado a los saltos.


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Algo que no hay que perderse, está en el Pabellón 8, la muestra Censura planificada reconstruye la persecución a libros, autores y editoriales durante la última dictadura militar argentina. La exposición reúne ejemplares prohibidos, enterrados y recuperados décadas después. Curada por Judith Gociol, también propone reflexionar sobre la violencia ejercida contra la cultura entre 1976 y 1983.
Dentro de las actividades realizadas el 28 de abril fue la Maratón de Lectura un acto de memoria que dio voz a los textos y autores reprimidos y censurados por la dictadura cívico-militar, como Rodolfo Walsh, Manuel Puig, Luis Gusmán, Laura Devetach, Tomás Eloy Martínez, Blas Matamoro, Griselda Gambaro y Copi. Mauricio Kartún leyó a Osvaldo Soriano, Iván Moschner a Griselda Gambaro, Ingrid Pelicori a Rodolfo Walsh, Rubén Szchumacher a David Viñas, Virginia Innocenti a Juan Gelman y Luis Gusmán un texto de su autoría.También estuvieron presentes las escritoras Julia Coria y Raquel Robles y el escritor Félix Bruzzone, representantes de la generación de los hijos de desaparecidos, que transmiten esa experiencia, de distintas maneras, en sus ficciones. Las hermanas María y Paula Marull, Osqui Guzmán, la escritora e ilustradora María Wernicke -candidata al premio Hans Christian Andersen-, Kuki Miller de Ediciones De la Flor (quien tuvo que exiliarse junto a Daniel Divinsky), Paula Pérez Alonso, editora de Osvaldo Bayer, la narradora oral Mónica Sporra, y el poeta Miguel Gaya, entre otros.
El plan sistemático de represión cultural llevado adelante por la última dictadura cívico-militar se dedicó a perseguir intelectuales, incluirlos en listas negras en las que se los clasificaba en relación con su grado de adhesión al marxismo, prohibir su contratación por universidades y organismos públicos, cuando no lisa y llanamente, el secuestro y la desaparición.
El decomiso y la destrucción de cientos de miles de libros estuvo dirigido a bibliotecas populares, como la Vigil de Rosario, bibliotecas universitarias como la de la facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba en 1976, o la quema de libros de editoriales, como la perpetrada contra el Centro Editor de América Latina (CEAL), en junio de 1980, en el partido de Sarandí, donde ardieron más de un millón y medio de libros y fascículos durante varios días. La editorial universitaria Eudeba, sufrió en febrero de 1977, el decomiso de 90.000 libros que fueron cargados en camiones militares sin que nunca más se supiera de ellos.

Uno de los blancos preferidos fueron los manuales escolares y los libros para chicos. Aquellos libros en los que se reflejaba la realidad social de los niños o de sus padres trabajadores, que no presentaban una realidad edulcorada, desagradaban a los censores. Autores de ficción como Laura Devetach, Elsa Bornemann, Beatriz Doumerc y Álvaro Yunque, fueron prohibidos por ese realismo o por lo contrario, por su “ilimitada fantasía”, en textos que exaltaban al derecho a la diferencia, la solidaridad entre pares o la rebelión de los de abajo ante reyes y gobernantes despóticos.
Las actividades son muchísimas, no da el tiempo para todas, charlas, presentaciones, los recorridos por las editoriales, espectáculos musicales, radio en vivo.
La nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es para vivirla intensamente.
HD