NO a la derogación de la ley 25.542 en defensa de la Actividad Librera
Escrito por La Colectiva Radio el 1 de agosto de 2026
Nuevamente el gobierno ejecuta un ataque contra la cultura, específicamente hacia la industria del libro, al intentar una vez más la derogación de la Ley de Defensa de la Actividad Librera (Ley 25.542)
Esta normativa no constituye un simple mecanismo comercial: es la columna vertebral que garantiza la diversidad bibliográfica, condiciones equitativas de competencia y la supervivencia de las librerías independientes en cada rincón de nuestro territorio. Se trata, además, de una ley que cuenta con el consenso unánime de todo el sector del libro —editores, libreros, distribuidores, autores y gráficos—, que durante más de dos décadas la ha sostenido y defendido como pilar de la actividad. Las librerías son patrimonio cultural de nuestro país.
Esta Ley surgió hace 25 años, con un consenso único de todo el sector, para proteger la existencia de librerías.
Nos comunicamos con a Carlos Morón, secretario de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA), para hablar de este tema. La Federación Argentina de Librerías, papelerías y Afines es una entidad que agrupa a casi todas las cámaras de librerías del país. A su vez es socia fundadora de la Fundación el Libro, que organiza la Feria del Libro de Buenos Aires, entre otras.

A nuestra pregunta sobre la preocupación si se deroga la ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, el comenzó por lo más importante, la parte cultural.
“El gobierno como siempre nos invita a discutir en la parte económica como si fuera lo único que interesa. Por eso primero me voy a referir a la parte cultural. En lo personal me parece la más importante. Porque nosotros como librerías tenemos una doble función, una es la económica, la comercial y la otra la cultural. Esto es lo que distingue de otros rubros la parte de librería”.
“En la librería en las librerías de todo el país ocurren un montón de cosas. En muchos pueblos, en muchas ciudades pequeñas a veces es el único centro que actúa como centro cultural donde la gente se reúne, tiene una charla literaria donde la gente va a llevar a su pibe a elegir el primer libro, a que el librero le recomiende algún libro donde algún autor de la zona presenta su libro y múltiples actividades. Donde hay una curaduría de libros donde uno puede conseguir un montón de cosas, no solamente los últimos como best sellers.”
“Así que me parece que recalcar esto para mí es muy importante. Argentina tiene la red de librerías más importante por habitante de Latinoamérica muy por encima de México, muy por encima de Brasil muy por encima de Colombia muy por encima de todos los países que tienen un mercado editorial más chico. Y cuando me refiero muy por encima estamos hablando de tres veces más de cantidad de librerías por habitante, no estamos hablando de un 10% estamos hablando de una cantidad impresionante y lo mismo pasa con las editoriales o sea han florecido un montón de editoriales pequeñas y medianas además de los grandes grupos que traen lo que se llama bibliodiversidad es una diversidad de cantidad de libros para que la gente lo entienda de títulos que de otra manera no podría estar”.
Esta ley lo que hace, es poner un precio fijo y uniforme en todo el país, eso hace que el precio se pueda conseguir al mismo precio en Capital Federal como en Ushuaia o como en La Quiaca como en cualquier lugar. La desregulación del precio del libro no genera mayor competitividad; por el contrario, desprotege a los eslabones más débiles de la cadena —libreros independientes, editoriales pequeñas y medianas, autores— y favorece la concentración, poniendo en riesgo real de cierre a cientos de espacios que dan vida a nuestras ciudades. Antes de esta ley había una diversidad de precios muy diferente había un precio sugerido en Capital Federal, pero en todo el interior del país se cobraba cualquier cosa.
“Desde la Federación hicimos un estudio que abarcó 10 años lo hicimos el año pasado cuando se empezó a hablar de esto, se lo mandamos al Ministro Federico Sturzenegger al celular personal hicimos todo un estudio de libros que tenían vigencia por ejemplo 100 años de soledad, EL principito, para decir alguno que la gente conoce y cuál fue la evolución de los precios en esos últimos 10 años en relación a la economía y en relación a otras cosas que tomamos como parámetros y los libros aumentaron por debajo de la inflación y en el último año los libros aumentaron un 25% sobre una inflación ponderada del 33% así que no es que los libros aumentan porque tienen un precio fijo, al contrario y hay información internacional sobre esto.” Continua fundamento Carlos Morón
“Esta ley no es una ley que inventamos los argentinos como tenemos tantos grandes inventos, no es nuestra, es una ley que está en Alemania hace ya más de 100 años que está en Francia que es la que casi se copió en Argentina que es la llamada ley Lange por Jacques Lange que era el Ministro de Cultura de Mitterrand porque había una gran cadena que se llamaba FNAC y empezaron a desaparecer las librerías con descuentos agresivos”
La ciudad de Buenos Aires tiene un circuito de librerías, que se llama de autor, independientes o de librero. Siempre hubo y habrá librerías de barrio, pero durante el tiempo de reclusión obligada por la pandemia (y posterior apertura) ocurrió algo: un periplo, una narrativa sobre el presente y futuro de las librerías urbanas. Y como en una ficción, el prólogo fue, a pesar de la crisis hubo resurgimiento de asombrosas librerías barriales que venían creciendo y expandiéndosela importancia del territorio y los autores que circulan a partir de la identidad barrial, vecinal.
Y teníamos que preguntar, ¿qué es ser librero? ¿Sigue siendo imprescindible para el mundo de las librerías? No cualquiera puede vender un libro y esto contestó Carlos Morón.
“Te voy a contestar con mi historia personal ,tengo 70 años ,52 años de librero, o sea de los 18 años que soy librero empecé porque me gustaba mucho leer y en una librería me hice amigo del librero, y se la atendía gratis y así empecé y así seguí mientras tanto seguí mi carrera en medicina, me recibí de médico y en un momento cuando me nombraron al hospital porque era un buen médico me tuve que decidir ,seguir con la librería o con la medicina, y fue una decisión muy difícil , ya me recibí con tres hijas, no vengo de una familia acomodada vengo de una familia laburante, laburé toda mi vida para pagarme el estudio para mantener mi familia y eso es lo que representa ser librero, un amor al oficio porque el ser librero la verdad que no somos ricos yo no conozco a ningún ,eso si todos los días vienen y me dicen, qué lindo sería tener una librería, es el sueño de mi vida, todos los días lo escuchamos eso en la librería cuánta gente quiere tener una librería pero bueno una librería no es solamente sentarse a leer, son muchas cosas pero da un roce con la , da un roce con montones de personas que aman la literatura y que uno está aprendiendo constantemente, es una de las cosas que aprendí en estos 52 años, a callarme la boca y a escuchar a los clientes que muchas veces saben más que uno, por más que uno tenga mucha trayectoria, Y eso es ser librero esa es la vocación de ser librero”
“Siempre le digo a los chicos que empiezan a trabajar, miren, este es un trabajo maravilloso, ahora si a ustedes no les gusta consíganse un trabajo que les guste porque cuando uno consigue un trabajo que les gusta, no es un trabajo ,yo paso horas trabajando y realmente no lo siento y muchos de los chicos que tienen muchos años ya en la librería, les pasa lo mismo o sea, trabajan porque bueno, por supuesto que ganan su sueldo no es que trabajan gratis, pero trabajan porque les gusta porque una vez que uno toma este oficio es un oficio hermoso”
HD