Hugo Robert, del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata
Escrito por La Colectiva Radio el 18 de abril de 2024
Decimos Malvinas y nos duele la memoria y mucho más la desmemoria. Por ello nos propusimos en La Colectiva y concretamente en el programa institucional «Son & Se Hacen», abordar el tema de la Guerra de Malvinas de diferentes maneras durante todo el mes de abril, no solo el día 2, como si fuera un aniversario más.
Dialogamos con Hugo Robert vicepresidente del CECIM, Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de la ciudad de La Plata.
Le preguntamos como les impactó que desde la campaña el actual presidente Javier Milei reivindicara a Margaret Thatcher y nos dijo que lo que vieron fue el comienzo de una serie de situaciones en que la soberanía nuestra correría peligro. Teniendo en cuenta además que nunca se retractó de semejante declaración y la siguió sosteniendo, de hecho sigue afirmando su admiración sobre la mayor asesina de jóvenes argentinos durante la guerra de Malvinas como lo es Margaret Thatcher.
«La verdad es que no es que que somos clarividentes pero entendemos que la entrega que proponen Milei, Villarruel y Mondino es consecuente con esa admiración que tiene el presidente. Permanentemente da indicios de esa admiración y sometimiento a los poderosos.«, agrega Hugo.
Con respecto a la falta de homenajes y desfiles conmemorativos por parte del gobierno y al ninguneo que le hicieron a los excombatientes, opina que: «este gobierno es como un tandem Milei-Villarruel-Mondino: él con su admiración por Margaret Thatcher, Villarruel una defensora del terrorismo de estado y además sostenedora del negacionismo y de la teoría de los dos demonios y Mondino es una defensora de la autodeterminación de los isleños, son esa clase de personas que quedan subyugadas ante la corona británica y la alfombra roja las deslumbra, con lo cual poco se puede esperar. Aunque la verdad, ahora que lo pienso, ¡mejor que hubo poca actividad del Ejecutivo para el 2 de abril porque lo que ellos están proponiendo es una programación de una entrega!«.
Hugo nos permite reflexionar sobre algo más: es común escuchar decir la “gesta de Malvinas”, pero ellos no están de acuerdo. Sostienen que ninguna gesta puede llevarse adelante por una dictadura y mucho menos por las más feroz dictadura que asoló nuestro país durante la guerra de Malvinas. No fue una gesta. Hubo comportamientos heroicos, eso sí, y nunca lo dejan de reconocer, pero glorificar la guerra no. «La verdad«, dice, «no está dentro de lo que nos representa. Esta guerra es lo peor que nos pudo pasar a la República Argentina y los resultados de esa nefasta decisión del gobierno militar llegan hasta hoy.
Lo que es una entrega total de soberanía es lo que está pasando con la vía troncal del río Paraná y la custodia de río por parte de las fuerzas armadas norteamericanas, la base militar, la base naval que van a poner en Tierra del Fuego.» Cuando lee que Milei declaró que eso va a contribuir a recuperar la soberanía de las Islas Malvinas, Hugo opina «¡yo no sé si si nos toma por idiotas a todos! Que yo sepa no lo votaron por una cuestión vinculada a la soberanía y a Malvinas, sino por cosas mucho más a lo mejor complejas que yo no termino de entender, pero que no nos tome por idiotas porque esto ya es es rayano a la imbecilidad. Con respecto a que van a poner una base que va a controlar el paso bioceánico y el acceso a la Antártida, significa directamente decir que los norteamericanos van a controlar el paso oceánico, pareciera que ni Villarruel ni Mondino se enteraron que los norteamericanos le pasaron durante la guerra de Malvinas toda la información satelital que tenían y eran aliados indiscutidos de el Reino Unido.»
Y reitera: «¡Por un lado mejor que no hayan hecho nada el 2 de abril porque yo después de ese spot negacionista que publicaron el 24 de marzo esperaba también algo así!!
Nos dice que desde el CECIM ven un plan sistemático de entrega de soberanía y de entrega de los recursos hacia las potencias, que hay mucho humo pero en el fondo lo que están haciendo es un plan sistemático de entrega de soberanía en recursos. Hay demasiadas ventanas abiertas, muchos juegos mediáticos, muchas cosas candentes, pero por detrás están el litio, el agua, los límites de pesca y la tierra también. Los abogados del CECIM la Plata fueron quienes impidieron que rifen la Tierra logrando un amparo ante la justicia para que no se ponga en práctica el artículo 154 del DNU 70/23. Este amparo impide la derogación de la Ley de Tierras, que es lo que quiere el gobierno de Milei para poder vender libremente y extranjerizar toda la tierra incluida la costera de la Patagonia y la ribereña del Paraná la zona núcleo. Él y todos en el CECIM La Plata están orgullosos porque nos dice que “Con 3 escarbadientes y un par de ojotas lograron al menos ponerle un freno a tanta barbaridad”. El DNU de Milei en su artículo 154 propone derogar la ley de tierras y poder vender la tierra a cualquier postor. Es una ley compleja para explicar, pero lo que logran con este amparo es que un conglomerado empresarial extranjero no pueda comprar 50.000 hectáreas o un millón de hectáreas como hizo Benetton quedándose con lagos y agua potable o la costa patagónica.
«Si tenemos en cuenta que a 500 km hay una base militar con poder de fuego inusitado para una región de paz como es Latinoamérica, imagínate si los británicos te compran ese territorio costero o sea una potencia extracontinental ¿dónde pensás que van a ser cabecera de playa? ¡en las tierras que compraron previamente! Afortunadamente la justicia una vez se puso del lado de los buenos porque estamos convencidos que es así. Esta fue una cuestión técnica de los abogados del CECIM La Plata, quienes muy inteligentemente decidieron ir por el amparo en el artículo 154, porque también es cierto que pensábamos que las cámaras pesqueras se iban a oponer con un poco más de fuerza a la extranjerización, pero pareciera que el negocio sigue funcionando, los pescados argentinos se siguen vendiendo en el extranjero mientras los argentinos se mueren de hambre, sobre todo en los comedores donde les seguimos dando harina, mientras las mejores proteínas están en el Atlántico Sur.»
Hugo Robert un ingeniero de sesenta y pico, combatiente de Malvinas cuando era adolescente, nos dice que la verdad duele un montón este país, y que a veces parece pesimista el discurso del CECIM pero la realidad la pelean todos los días, porque la militancia se hace con alegría. Puede ser difícil, puede ser a veces complicado por el inmenso poder que tienen las corporaciones y los conglomerados empresariales y sus impactos locales, pero la verdad es que vale la pena y hay que hacerlo: hay que oponerse a este gobierno que lo que quiere es un NO-PAÍS un NO-ESTADO y una entrega sistemática de los recursos naturales que son de los argentinos.
HD