“Salud Mental Responde”
Escrito por La Colectiva Radio el 15 de octubre de 2025
En el marco de la jornada de Salud Mental Comunitaria: “PosibleMente” llevada a cabo por la Red Acercándonos en la Plazoleta Raymundo Gleyzer del barrio porteño de Paternal conversamos con Victoria Kugler psicóloga y coordinadora del programa “Salud Mental Responde” (0800-333-1665) de la Dirección General de Salud Mental de la Ciudad de Buenos Aires. Este es un servicio telefónico que ofrece asistencia psicológica confidencial a vecinas y vecinos de la ciudad, funciona las 24 horas y los 365 días del año. El programa inició en 1997, pero adquirió mayor relevancia y actualización en el 2020 durante la pandemia COVID-19.
Victoria nos cuenta en qué consiste: “Es un programa donde resaltamos un poco la versatilidad, ya que tiene muchos usos distintos. Mucha gente se comunica por sí misma, porque de repente no se siente bien, porque está angustiada, porque tuvo algún episodio de crisis, porque está preocupada por alguien más, gente que está en tratamiento por salud mental y gente que no lo está. Al ser una línea telefónica lo que tiene es mucha accesibilidad, o sea, hay gente que llama desde su lugar de trabajo, gente que llama desde las escuelas, gente que llama desde su casa que está al cuidado de su familia, de niños”.
Las comunicaciones más frecuentes son por situaciones de crisis complejas, en especial las relacionadas con los intentos de suicidio. Victoria cuenta que son momentos donde a las personas les cuesta mucho pedir ayuda a familiares o amigos, por ende poder comunicarse con un profesional de manera directa a veces alivia. En relación a quienes consultan mayoritariamente dice que se mantiene lo que pasa en general en el sistema de salud, la demanda proviene el 70% de mujeres y el 30% de hombres. Expresa: “Es interesante saber que recibimos muchos llamados por otros, por terceros, madres en general preocupadas por sus hijos o personas que están al cuidado de otras. Las personas que llaman por un tercero son mujeres, ese dato también es muy importante, no sé si es porque quizás las mujeres están más atentas a los otros o dan ese paso de pedir ayuda por otros. La población que más se comunica es entre los 20 y los 60 años”.
Victoria cuenta que las consultas varían mucho según la franja etaria: en el caso de los adultos mayores suelen comunicarse porque están solos y no tienen con quien hablar y llevar adelante el día a día. Por otro lado muchas personas llaman solicitando un turno pero en ocasiones necesitan, ademas de una asistencia psicológica, la inclusión en grupos con trabajos comunitarios. “Muchas veces y rápidamente se asocia frente a una problemática de salud mental el pedir un turno con un psicólogo y un psiquiatra y quizás también hay trabajar con la persona que se comunica que no siempre es esa la única salida”, dice.
En relación al seguimiento de los casos y situaciones especificas cuenta que la mayoría de la población conoce la línea por internet, donde el profesional que atiende escucha y evalúa el caso luego de una conversación que va entre los 45 minutos y 1 hora. A partir de esta evaluación general se toma una decisión “Hay veces que es cuestión de poder brindar una contención, hay personas que se comunican en un momento de crisis, cada uno lo vive de una manera distinta, hay gente que está teniendo un ataque de pánico en el momento que se comunica, hay gente que se comunica muy desbordada, hundida en llanto y el profesional brinda contención en ese momento para poder pensar con la persona qué es lo que le está pasando. Muchas veces hay algo de esa angustia que se va desarmando en ese mismo llamado”.
Es importante saber que desde el programa no se brindan turnos y que para solicitar una consulta de psicología o psiquiatría en la ciudad de Buenos Aires hay que comunicarse con el 147. Por otro lado, desde “Salud Mental Responde” se los orienta brindando información sobre los CESAC (Centros de salud y Acción Comunitaria) y las guardias de los hospitales generales más cercanas a sus domicilios, además de ofrecer datos acerca de grupos o talleres. Dice: “Se brinda seguimiento de acuerdo a la complejidad que se evalúa. Cuanto más compleja es la situación mayor la necesidad de seguimiento”. “Desde el programa se le indica concurrir a una guardia de salud mental. En las guardias de los hospitales hay un psicólogo, un psiquiatra y un trabajador social, esto implica una evaluación interdisciplinaria, quiere decir que la persona se acerca y recibe la escucha de estas tres profesiones” “Nosotros reconocemos que lo telefónico tiene ahí su límite… en esos casos hacemos un seguimiento en general al otro día, a las 8 horas, depende en qué momento del día sea para ver cómo le fue, porque hay situaciones muy disímiles, puede ser que uno llegue a la guardia y de repente no pudo esperar por su misma situación o que de repente no siente que haya sido escuchado, que haya recibido una buena atención… entonces hacemos un acompañamiento en ese después. Lo mismo cuando hay situaciones muy delicadas que tenemos que articular y llamar al SAME. Para que la población lo conozca, cuando uno se encuentra en una situación límite, de repente con alguien que no quiere vivir más o con alguien que está muy agresivo o en alguna situación muy compleja, se puede llamar a al SAME. Nosotros acompañamos también ese momento y hacemos un llamado posterior para ver si el SAME pudo ingresar al domicilio”.

Victoria cuenta la gran complejidad que hay hoy con los suicidios “La situación es cada vez más grave, fueron 420 más o menos suicidios en un año, es más de un suicidio por día. Es una cifra muy alta, siempre estuvo por detrás de los accidentes de tránsito, siempre la causa de muerte joven principal eran los accidentes de tránsito, en el último tiempo el suicidio le ha ganado al accidente de tránsito, es una temática en la cual nosotros intentamos trabajar muchísimo. Hay que trabajar tanto la prevención como la posvención. La posvención es algo importante que por ahí la mayoría de la población no lo conoce, que es cuando ocurre un suicidio, es importante que se pueda intervenir y trabajar con la familia, con los amigos, con la escuela. Por cada suicidio consumado se estima más o menos que hay 135 personas afectadas, es toda una comunidad”
Victoria señala que la posvención es prevención, porque tener a alguien cercano que haya cometido un suicidio también es un factor de riesgo. Sostiene la importancia de poder hablar del suicidio para prevenirlo. Dice: “Hablar de suicidio no lo promueve, sino que lo previene» “Todos los años cada 10 de septiembre hacemos unas jornadas para la prevención del suicidio. Estas fueron unas jornadas bastante importantes y dirigidas a profesionales. La idea es el próximo año hacerla abierta a la comunidad. Uno de los temas que conversábamos es que aparece mucho el estigma en el tema del suicidio y el estigma realmente es una barrera tanto para los profesionales, como para las personas afectadas, como para los familiares. Hoy sigue teniendo una carga muy negativa que en una familia ocurra un suicidio o que uno tenga un familiar que haya muerto por suicidio, eso conlleva a que las personas lo vivan muy en soledad y no puedan transitar el duelo con otros”.
Por otro lado sostienen que las actuales formas discursivas de violencia impactan en las formas de vincularnos, de encontrarnos con otros y de pedir ayuda, y se nota en el incremento de las consultas telefónicas, existiendo un número creciente de llamados. Dice: “Cuando fue la pandemia el dispositivo tenía mucha demanda, porque era una situación extrema y la gente necesitaba poder hacer uso de un teléfono, pero pensábamos que después la gente iba a preferir la presencialidad y la verdad que nos encontramos con que año a año la cifra de quienes se comunican con el programa es cada vez mayor. Tenemos un promedio de 1600 llamados por mes… si bien los números sirven para planificar y pensar estrategias en términos de políticas públicas, detrás de cada llamado hay una historia, una familia, un padecimiento, alguien que esta sufriendo”
Señala que la violencia contextual y social tiene un impacto en especial en los más jóvenes que necesitan mucho más de los otros para referenciarse. Cuando la violencia es el dispositivo comunicacional se ven deteriorados sus vínculos y la posibilidad de ser escuchados, y validados por otros. Señala que si bien reciben llamados de adolescentes, son concientes que no es la línea telefónica la vía que utiliza esta población etaria, por ende reconocen la limitación y están pensando como programa una alternativa vía WhatsApp, ya que los jóvenes están más acostumbrados a escribir y no hacer llamadas. Pero ante todo señala que lo importante es que no se pierda la calidad de escucha, por ende vienen debatiendo que el whatssap sea la forma de entrada de los y las adolescentes para después iniciar un llamado que permita una mejor atención. Por otro lado tienen un instagram, que muchas veces sirve como primer acceso al futuro llamado. IG: @saludmentalba.
Victoria cuenta que, si bien es un servicio que utilizan las personas que no cuentan con obra social y prepagas, hay un 36%, casi un 40% de la población que tiene acceso a las mismas y también lo utiliza. Expresa: “Esto ocurre porque es un servicio que no existe. Si uno tiene una prepaga, puede llamar a emergencias, puede llamar a una asociación de urgencia para que venga una ambulancia a buscarlo, pero no puede llamar para hablar, para recibir contención y para contar algo que te está angustiando y te tiene mal. En este sentido es un servicio muy versátil y para todos”. Señala la importancia de ampliar la cantidad de profesionales, ya que son 3 durante el día y 2 durante la noche, lo cual hace muy difícil poder abarcar todo.
Para finalizar nos dice: “Es interesante saber que recabamos información por barrios. El barrio con más llamados es Belgrano y después esta Flores con un 4% cada uno, o sea son muy distribuidas las llamadas en la ciudad de Buenos Aires, lo que implica que todos podemos tener problemas, estar angustiados, todos podemos necesitar ayuda”.
Entrevista Completa a Victoria Kugler
(Fotos tomadas por La Colectiva Radio)
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