Entrevista a Beatriz Pedro – Modelo de producción, negocios inmobiliarios y vivienda

Escrito por el 21 de enero de 2013

Beatriz Pedro es arquitecta, profesora en la facultad de arquitectura de la UBA y Coordinadora académica del taller Libre de Proyecto Social, como dice Pedro, un taller a contramano de la propuesta institucional. La arquitecta presenta algunas pautas para comprender los movimientos poblacionales internos. Miles de personas desplazadas de zonas rurales a centros urbanos como consecuencia de la aplicación de un modelo de producción agrícola sin agricultores. Pero al llegar a las periferias de los centros urbanos viven lo que se plantea con el nombre de gentrificación, un nuevo desplazamiento a favor de negocios inmobiliarios. La solución que los mismos desplazados encuentran es la densificación de las villas. Beatriz Pedro comienza este mes una serie de columnas sobre esta problemática y sobre el taller que coordina en particular. Le damos la bienvenida al Piedra Libre y a La Colectiva y le agradecemos su participación.

Desgrabación parcial de la entrevista.

Escuchar:http://audios.lacolectiva.org.ar/Col.BeatrizPedro_18-01-2013.mp3

La Colectiva – Buenos días Beatriz Pedro, profesora de la facultad de arquitectura de la UBA. Gracias por su tiempo esta mañana.
Beatriz Pedro – Gracias, buen día.
LC – Tuvimos la suerte de estar presentes en una intervención que Ud. hizo en el salón Montevideo de la legislatura porteña. Allí se trato entre otras cosas en esa jornada, los problemas de vivienda de la ciudad de Buenos Aires en particular.
Se habló también de lo que en economía se entiende como déficit habitacional, vincular la vivienda social a un supuesto déficit habitacional, que desde nuestro punto de vista es una suerte de reducción de una problemática mayor de la vivienda, que ocurre fundamentalmente en las grandes ciudades.
No hay una vinculación muy a menudo entre este problema de vivienda de millones de personas, con el modelo económico en desarrollo. ¿Se puede vincular el modelo de producción que se está desarrollando hoy en la Argentina con nuestros problemas de vivienda en las grandes ciudades?
BP – En primer lugar, muchas de las afirmaciones que Ud. está diciendo habría que ir casi tomándolas una a una. Porque efectivamente una cosa es déficit habitacional, otra cosa es vivienda social, otro problema es “problemáticas de vivienda”, entonces, para ir a la pregunta que Ud. me hace de la relación, yo trabajo desde hace mucho tiempo en un taller libre de proyecto social que se generó en el año 2001. (Fue) producto de intentar tomar las grandes demandas de la población desde la facultad de arquitectura
que estaba muy en otra cosa. Entonces nos hemos ido encontrando con diferentes manifestaciones. En nuestro trabajo territorial, no solo en la capital federal sino en el área metropolitana y con conocimiento de lo que pasa en el interior, nos preguntamos por que razón se estaban densificando las villas. Esa era una de las primeras preguntas que nos hacíamos.
(…)Tenemos un país que va teniendo una estructura cada vez mas deformada. Tenemos millones de Km. cuadrados y tenemos el 35% de la población en el área metropolitana. Esa deformación, que es de la Argentina y que viene desde la colonia hasta el presente con los diferentes momentos de la Argentina, en este momento tiene particularidades que son sobre la que trabajamos para entender.
Una de esas particularidades es la expulsión que genera el modelo agroexportador sojero, digamos, con la extensión de la frontera agropecuaria en todo el país, que va generando una desertificación del campo. Va expulsando la población rural a las diferentes escalas de ciudad que tengan más cerca. En ese proceso hay un sector muy grande que terminan en el área metropolitana. Ese proceso de expulsión también es de los países hermanos limítrofes, por lo tanto nosotros deberíamos poder estudiar este proceso en , en , para poder entender la afluencia de esas poblaciones también a nuestras ciudades. Ese fue un aspecto que miramos.
El otro aspecto es qué pasa con las ciudades para recibir esa enorme población. Entonces lo que nosotros observamos es (…) algo que en el urbanismo, en particular en los últimos veinte o treinta años, se ha estudiado un proceso que se le ha dado como nombre gentrificación urbana. Esto quiere decir que el programa de necesidades de la población mayoritaria, vivienda, educación, salud, en realidad se posterga y la ciudad se define por diferentes procesos de reconfiguración urbana. Es una política inmobiliaria de las empresas constructoras, de los desarrolladores de las políticas normativas, en este caso del gobierno de la ciudad, en el caso de la provincia el gobierno de la provincia. Hay una lógica por la cual se resuelven decisiones en grandes escalas, que normalmente la población no maneja, por la cual se expulsa a la población de los barrios a favor de otros programas. En esta reunión donde Ud. estuvo, uno de los temas que también estaba en el medio era qué significaba la aprobación del distrito de las artes en el barrio de La Boca, por ejemplo. Esa lógica lo que hace es que haya un proceso gigantesco de desalojo, incluso con incendios, con cosas violentas, de las familias. Al poner exenciones impositivitas y desgrávamenes a toda actividad de tipo artístico que se instale en el barrio, que además tiene características simbólicas para el turismo, eso hace que se desaloje a la población que está en este momento a favor de alquilárselos a nuevos clientes. ¿Se entiende?
LC – Se entiende, si, si.
BP – Eso que estábamos discutiendo entre el paquete de leyes que se estaban discutiendo, es un modelo de cómo se va desplazando. En audiencia posterior, se contó que cuando se hace el proyecto del parque Roca para centrar todo lo de carga, lo que hacen es desafectar un montón de lotes y galpones y cosas que están en la comuna 4, la afectada por la decisión del distrito de las artes. Con esto se ve que son grandes movimientos de cambios de uso de los espacios, de los barrios y de los territorios. Ese proceso, que lo han caracterizado así a nivel internacional y en distintas ciudades, es dejar caer el valor de una zona, después cambiarle una normativa, mejorarle a nivel de servicios públicos la infraestructura y eso cambia la población. Se genera entonces un proceso en la ciudad de esa población, de sus propios lugares, por el encarecimiento del habitar, así se llama.
LC – ¿Podemos hacer un alto aquí? Hasta aquí, lo que yo tengo es que se han expulsado grandes masas de población, es decir hombres, mujeres y niños de su lugar natura, en el que nacieron, en el cual vivían, por un modelo de producción agropecuaria.
BP – Que es concentrador, concentrador absoluto…
LC – Claro, pero el relato suyo hasta aquí me lleva a esas personas a las ciudades, en este caso al AMBA y desde aquí a su  vez, vuelven a ser expulsados.
BP– Esa expulsión no es sólo de los más pobres. También hay muchas familias que han sido propietarias en otro contexto económico y que hoy no tienen como sostenerse y entonces son como corridas, digamos, en el propio proceso económico, de los barrios donde habitan.
Me falta el tercero. En ese proceso de expulsión por un lado y concentración hacia las ciudades y las ciudades que expulsan, se genera en el área metropolitana otro proceso serio, por lo menos para mí. Es el hecho de la cantidad de tierra que se ha autorizado para que haya barrios cerrados y countries. Entonces, el viejo lugar, la lógica popular anterior en la cual el pobrerío, llamémosle así, termina en la periferia, termina en la segunda corona, en la tercera corona, resulta que ahora tienen que competir por la tierra con todos los barrios cerrados.
LC – Claro
BP – Por lo tanto hay una disputa muy seria por la tierra en esos lugares. Hay unos estudios muy interesantes donde hay informaciones por las cuales hay treinta y seis mil hectáreas destinadas a barrios cerrados en el área metropolitana. La capital federal tiene veinte mil hectáreas. Ese proceso que es muy gigantesco acá, habrá que ver como es en Córdoba, Rosario, Mendoza o en Tucumán, que debe ser parecido, a su escala, ese proceso hace que también sean expulsados de los lugares donde se suponían que iban a parar los sectores populares.
Entonces tenemos expulsados del campo, expulsados de las ciudades en este proceso, en competencia por la tierra de los lugares periféricos…bueno, entonces yo digo, vamos a tener diez pisos en la Villa 31. Esa es mi relación.
Ese esquema es el que estudiamos, investigamos y trabajamos. Lo que vamos observando (…) es la enorme densificación de las villas y la enorme densificación de los viejos asentamientos.
LC – Ahora, si le parece, ¿podemos tratar de que Ud. nos oriente hacia una posible solución o soluciones?
BP – Es complejo porque no es sólo una solución ni arquitectónica ni de proyectos. Hay que tener una mirada político transformadora. Para mi lo que hacemos en la facultad es que nuestra facultad, si este proceso no lo vive, (…) no comprende los procesos habitacionales y sociales en los cuales un arquitecto interviene y termina trabajando en procesos de gentrificación y  para estos procesos de expulsión. (…)Este es un taller libre y los talleres libres son talleres a contra corriente de la facultad y tiene que luchar para lograr su propia institucionalización. Tenemos un proceso bastante avanzado en eso, tenemos diez años ahí adentro. Pero no es que lo que nosotros hicimos es patrimonio de la facultad de arquitectura, eso en primer lugar.
En segundo lugar, hacemos algunas intervenciones, que podemos contarlas en otro momento porque me parece de interés.(…) Nuestro taller tiene como meta en sus necesidades y sus luchas, eso te orienta un poco. Si logramos entender nosotros el proceso en el que estamos metidos, entender con los lugares donde nos asociamos para trabajar y el proceso con ellos donde están, podemos ir intentando mejores estrategias, aunque sean mínimas y momentáneas en esta historia. Pero es una historia que hay que transformarla en más grande.
LC– Hay un trabajo con las necesidades del otro ¿hay un interés del mismo estado de ver esos reclamos?
BP – Nosotros somos la facultad. El estado es el estado. Tengo la impresión que todo este proceso está también teñido por los planes federales de vivienda que desarrolla el gobierno nacional. Por lo tanto habría que mirar un poco como han…porque me falta una partecita que es las enormes rentas que ha generado el tema de la sojización a donde ha ido a parar y tambien a donde ha ido a parar el mercado inmobiliario internacional, que toma grandes predios de los estados, estilo Puerto Madero y distorsiona o va generando su propia impronta en esas ciudades. Es muy interesante, muy complejo pero es apasionante.
LC – Muchísimas gracias Beatriz Pedro por su tiempo esta mañana para el Piedra Libre de La Colectiva
BP – Igualmente y muchas gracias a ustedes.

Entrevista realizada el 16 de enero de 2013

Etiquetado como:

Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Current track
Title
Artist

Background